Publicado:
Tamaño letra:

Genética de la visión

Información médica cedida por el IMO Instituto de Microcirugía Ocular

Genética de la visión

En el globo ocular, la luz atraviesa una serie de capas de células y medios transparentes hasta llegar a la retina que es el tejido encargado de transformar la señal lumínica en impulso eléctrico. Esta señal se transporta al cerebro, órgano rico en neuronas que, entre otras muchas funciones, procesa la información recibida y elabora la percepción de la imagen.

La genética juega un papel muy importante en todos estos procesos, ya que los genes son unidades de información que residen en los cromosomas y controlan todas las reacciones moleculares necesarias para la formación del ojo, la percepción del impulso lumínico y la transmisión de las señales eléctricas hasta las áreas visuales del cerebro. Además, el ojo tiene que funcionar a lo largo de toda la vida y goza de mecanismos que le protegen y le mantienen frente al desgaste diario. La defensa ante las continuas agresiones ambientales también está controlada por los genes.

Nuestros cromosomas están formados por DNA que es la molécula que contiene toda la información genética necesaria para la vida y que transmitimos a nuestros descendientes. Esta información está contenida en un código formado por cuatro letras, ATCG, que son los nucleótidos. La composición y el orden de los nucleótidos de un gen constituyen un código cifrado que se traduce dictando la síntesis de proteínas. Esta información es muy importante y, por ello, cambios en la secuencia de nucleótidos de un gen son, en general, perjudiciales. Sin embargo, de forma espontánea e impredecible estos cambios ocurren y se denominan mutaciones. Las mutaciones son causa de patologías y cuando éstas afectan a los genes que juegan un papel importante en la estructura y mantenimiento del órgano visual o en el proceso de la visión producen patologías oculares como el glaucoma, la retinosis pigmentaria o la enfermedad de Stargardt.

Existen dos tipos de patologías genéticas:

  • Las causadas por un solo gen (patologías monogénicas)
  • O las que dependen de un número elevado de genes que no causan directamente la patología, pero que juntos incrementan el riesgo de padecerla, son los llamados factores de riesgo o de susceptibilidad.

En el primer caso se incluyen muchas patologías de la retina, iris y córnea, y en el segundo, se encuentran patologías tan frecuentes como la miopía y la distrofia macular asociada a la edad (DMAE).

Se conocen hoy más de 500 genes distintos que causan patologías de la visión. El diagnóstico genético sirve para identificar el gen que causa la patología, el tipo de mutación y los miembros de la familia que pueden transmitirla.

La transmisión sigue distintos patrones de herencia:

  • dominante,
  • recesivo
  • y ligado al cromosoma X.

El patrón de herencia dominante se caracteriza porque basta con una copia del gen defectivo (mutante) para que se manifieste la enfermedad. Por ejemplo, en una familia afecta de retinosis pigmentaria dominante debida al gen Am observaremos individuos afectos en cada generación y la probabilidad de que un familiar afecto transmita la   mutación que causa la enfermedad a sus hijos es del 50% (Fig 1).

Genética de la visiónFigura 1: patron de herencia dominante

En una patología debida a una herencia recesiva, los afectos aparecen en una generación sin que se hayan identificado enfermos en las generaciones anteriores. Por ejemplo, en una familia afecta de una forma recesiva de retinosis pigmentaria (gen Bm) para que se manifieste la enfermedad son necesarias dos copias defectuosas del gen (Bm Bm), la que procede del padre (P) y la que proviene de la madre (M). Los progenitores (P y M) son portadores de un gen mutante pero tienen además una copia normal (B), por eso no la manifiestan. Por este motivo la mayor parte de las veces ignoran que pueden transmitir la enfermedad. Sin embargo, siguiendo las leyes de la herencia, una cuarta parte de sus descendientes serán afectos (Fig 2).

Genética de la visiónFigura 2: patron de herencia recesiva

Finalmente en los casos de la herencia ligada al cromosoma X (gen Cm) como ocurre en la retinosquisis, las madres son portadoras asintomáticas (sanas, CmC), mientras que los varones que heredan el cromosoma X materno portador de la mutación (Cm) serán afectos. Las hijas que lo hereden serán transmisoras (sanas), como sus madres (Fig 3).

Genética de la visiónFigura 3: patron de herencia ligada al X

¿Cómo se realiza el diagnóstico genético?

Dado que cada patología ocular está asociada a unos genes candidatos determinados, para iniciar un estudio genético es necesario partir del diagnóstico clínico del paciente. Una vez diagnosticado, se extrae una muestra de sangre periférica del enfermo, se purifica el DNA y por secuenciación se compara el gen del paciente con el de individuos control (sanos). Esta comparación, no exenta de complejidad y laboriosidad, permite identificar la variante genética que causa la patología y definir la causa molecular de la enfermedad. A partir de aquí, el estudio puede extenderse al resto de la familia y alertar a los portadores no afectos.

¿Por qué es importante el diagnóstico genético?

El diagnóstico genético es muy importante porque asegura y ratifica el diagnóstico clínico. Este punto es relevante en patologías oculares que, como las distrofias de retina, son difíciles de diagnosticar por su heterogeneidad y porque el grado de degeneración de la retina es elevado cuando el paciente acude por primera vez a la consulta. Además, el estudio de la causa molecular de la enfermedad es la premisa indispensable para realizar el consejo genético, el diagnóstico prenatal, o pre-implantacional y para alertar a los familiares que son portadores asintomáticos que pueden tener hijos afectos. Finalmente, en relación a las futuras terapias, la identificación del gen responsable de la patología es un requisito indispensable para acceder a ellas porque son específicas de gen. Aún considerando que las estrategias terapéuticas moleculares están en fase de ensayos clínicos, la realidad es que abren nuevas y prometedoras perspectivas para el tratamiento de patologías severas e incapacitantes que hasta el presente no gozan de una terapia eficaz.

Volver al menú Oftalmología.

Información médica cedida por:
 
Menu: Oftalmología
Salida 7 de la Ronda de Dalt (lado montaña).
C/ Josep María Lladó nº 3
Tel. +34 93 253 15 00
08017 Barcelona
Spain

Links de interés

IMO

Por favor regístrese o haga login para añadir sus comentarios a este artículo.
Conoce a Salud
Encuentranos en Facebook
Síguenos en Twitter